jueves, 22 de enero de 2015

La doble moral con los videojuegos


Hace un par de días leía en internet que Australia había prohibido la comercialización de un videojuego por incluir una escena de violación. Lamentablemente, no es raro leer cosas así relacionadas con el ocio electrónico, y los que somos aficionados empezamos a estar cansados de esta incomprensible doble vara de medir que siempre perjudica a los mismos. La violencia o el sexo son temas aceptados con normalidad en el cine o las series ¿Por qué siguen siendo un tabú en los videojuegos?

La respuesta es tan simple como triste: existe todavía la idea generalizada de que los videojuegos son un entretenimiento para niños. Sorprende ver lo rápido que está avanzando esta industria a nivel tecnológico y creativo (se trata del sector de entretenimiento que más dinero factura por delante del cine o la literatura) y la ignorancia y lentitud por parte de una gran mayoría social en aceptar este hecho. Hace muchísimo tiempo que los videojuegos no son cosa solo de niños y es hora de que empecemos a asumirlo.

Para ver hasta qué punto llega el estigma sufrido por los videojuegos (y por los que los jugamos) vamos a imaginarnos a una familia en la que hay un niño de 10 años. Si el padre de familia nos contara que el pasado fin de semana estuvo viendo Holocausto Caníbal con su hijo, seguramente nuestro primer pensamiento sería: “Que irresponsabilidad, como puede dejar que un niño tan pequeño vea ese tipo de películas.” Y es cierto. Pero si ese padre nos dijera que le ha comprado el GTA V porque el niño no paraba de insistir, lo que pensamos es: “es que los videojuegos que sacan para los críos son todos iguales, solo pegando tiros y matando, luego pasa lo que pasa”. Y aquí está el error.

¿Por qué en el primer caso la culpa es del padre, y en el segundo de la industria del videojuego en general? ¿Por qué la violencia de una película está aceptada y no la de un videojuego? Si un padre permite que su hijo juegue a algo que está claramente catalogado para mayores de 18 años, es igual de irresponsable que si deja que vea películas inapropiadas para su edad. No es culpa de los videojuegos que los padres no sepan a lo que juegan sus hijos, como no es culpa de una película para adultos que un niño de 10 años pueda verla.

Es esta doble moral la que está dañando enormemente el prestigio de los videojuegos y frenando su desarrollo en muchos aspectos. No estoy abriendo el debate sobre si el ocio electrónico debe elevarse a la categoría de arte, porque considero que es una industria aun joven que necesita madurar y eliminar algunas taras y vicios, pero seguir prohibiendo videojuegos porque se vea una teta, perdonadme, pero demuestra una ignorancia supina en el tema.

Volviendo al caso con el que comenzaba este post, lanzo la siguiente pregunta: ¿Son censuradas en Australia todas las series o películas en las que aparecen escenas de violación? Apostaría un brazo a que no. No es más que hipocresía disfrazada de ignorancia y basada en la falsa etiqueta de que se trata de un videojuego, y por lo tanto, es para niños. Cansa el encontrarse noticias de censura y prohibición en pleno siglo XXI por cosas que son vistas como normales en otros medios culturales o de entretenimiento. Es ridículo, absurdo, dañino y no conduce a ninguna parte… mira, igual que Holocausto Caníbal. 

3 comentarios:

  1. Muy buen escrito. La hipocresía que nos rodea en la sociedad con estos temas es un germen difícil de erradicar, sobre todo por los lobbies de otros negocios del entretenimiento que ven como los videojuegos se funden con la sociedad quitándoles un mercado que anteriormente solo se repartían entre unos pocos.

    Enhorabuena por el texto.

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  2. Muchísimas gracias, me alegro de que te haya gustado. Es triste pero es así, aunque imagino que llegará el día en que esto se supere... espero. Saludos!! :)

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  3. Llevas mucha razón los padres en la mayoría no saben que ven sus hijos por internet pero luego critican que todos los videojuegos son de violencia. Además ellos son los primeros que van al cine con sus hijos para ver películas de violencia. Entonces para que se quejan. Creo que es por rutina.
    Me gusta mucho este tema.

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