martes, 3 de febrero de 2015

Cuando tenerlo todo no es suficiente











Resulta curioso comprobar algunos estudios que se realizan sobre la felicidad en distintas sociedades y comprobar como ésta no se encuentra en los lugares que todos sospecharíamos

Si a ti, apreciado lector (que no se note demasiado el peloteo…) te hago la pregunta de qué país piensas que está entre los que tienen los ciudadanos más felices, seguramente respondas que cualquiera de los del primer mundo, sobre todo los más ricos, como EEUU, Alemania, Londres o Suiza. 

Pero la realidad de los estudios que se llevan a cabo en este sentido hace que tu respuesta y la de la mayoría (la mía también) esté equivocada. El último cuyas conclusiones se hicieron públicas el pasado enero arroja unos resultados increíbles. En ellos podemos ver como Fiji y Colombia ocupan las dos primera plazas en este curioso ranking de felicidad, siendo Grecia. Líbano e Irak los que cierran la lista, y por ende son más infelices (algunos de estos casos se explican por la guerra que llevan sufriendo durante años).

Pero lo curioso de este estudio, además de ver como lugares muy deprimidos económicamente como Colombia o Grecia tienen diferente índices de felicidad, lo que implica que el dinero no lo es todo al fin y al cabo en lo que a felicidad se refiere, es ver como el viejo continente Europeo parece sumido en una insatisfacción galopante que los arrastra a una infelicidad que pocos podríamos sospechar viendo los indicadores económicos, esos que se dan para medir la calidad de vida de los ciudadanos, y por ende su felicidad… axioma que parece que es totalmente incorrecto en algunos casos según los datos.

Lo que estos estudios ponen en evidencia es que no es más feliz aquél que tiene más cosas, sea dinero o pertenencias físicas. En esto tiene mucho que ver la sociedad de cada lugar, unas enfocadas más en sentirse afortunados por lo poco, o mucho, que tienen y otras más enfocadas en envidiar al cochazo o el caserón que tiene el vecino.

Porque si hacemos caso del estudio tenemos que solo un 2% de los habitantes de la India se declaran infelices, un país que está sumido en la pobreza más extrema. En comparación en nuestro país casi el 45% de la población se muestra infeliz…

Esa frase de que el dinero no da la felicidad parece hacerse real si nos atenemos a los resultados del estudio. Es evidente que si uno tiene recursos le es más sencillo hacer lo que le hace feliz, pero también lo es a tenor de lo descrito anteriormente que estamos en una sociedad en la que muchas personas no son felices porque no tienen todo lo que les gustaría. Y la mayoría de las veces ese todo es material. Soñamos con tener lo último de algo y no somos felices incluso cuando lo conseguimos, pues ya estamos pensando en lo próximo que no tenemos y no nos permite serlo (un bucle infinito) … La sociedad del consumismo que le llaman (el que esté libre de pecado que tire la primera piedra).

Quizás sería bueno que nos diéramos cuenta de la cantidad de tiempo que nos pasamos anhelando cosas que no necesitamos, dejando que no nos permitan ver que no es más feliz el que más cosas tiene, sino el que menos necesita para serlo. Quizás entonces nos demos cuenta de lo que va la vida realmente…

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