miércoles, 23 de septiembre de 2015

Chiclana te hace volver


Para los que no conozcáis Chiclana de la Frontera, la ciudad donde un servidor vive desde que tiene uso de razón, os diré que es una pequeña ciudad de unos 80.000 habitantes de Cádiz, aquí por el sur. Tiene una playa, La Barrosa, reconocida en todo el país como una de las mejores del mismo y unos vinos que, para el que gusta de los mismos, son de buena calidad.

Y bueno, nada más. Porque Chiclana de la Frontera es, aunque el número de habitantes parezca decir lo contrario, un pueblo muy grande, tanto por mentalidad como por todo lo demás.  Aquí os dejo tres razones por las que, a no ser que seas masoquista, no vas a querer volver:

1. Ocio ¿eso qué es?

Si amigos, porque si alguien quiere divertirse en este pueblo perdido de la mano de Dios tiene sólo una opción: irse fuera. Porque tenemos un multicine que, aunque no es excesivamente viejo, lo parece, con unas salas muy mal cuidadas y una experiencia muy por debajo de lo que podemos encontrar en ciudades cercanas.

El centro del pueblo es, salvo por las mañanas, una ciudad fantasma donde apenas pasa nada, los pocos comercios que existen se las ven y se las desean para poder subsistir y si quieres encontrar algo de ambiente, debes coger el coche para la playa. Y eso en verano, pues en el resto del año ni eso.

Con estas expectativas no es raro que los jóvenes de la ciudad estén deseando poder salir de la misma, ya sea a Jerez, Puerto de Santa María o Cádiz, donde encontrarán muchísima más oferta de ocio que aquí. A no ser que seas de esos que gusta del típico bar del inserso y sus frenéticas partidas de cartas...

2. ¿Trabajo? No, gracias.

Si eres joven y estás buscando trabajo, mejor busca en otro sitio. Si eres de mediana edad más de lo mismo. Y si eres viejo... pues como dijo un gobernante nipón hace poco: haz algo por tu país y muérete ya. Porque si esperas encontrar trabajo en esta ciudad, deja de hacerlo. Al menos en algo que no sea hostelería y mal pagado.

Aquí tenemos un complejo turístico, el Novo Sancti Petri, donde tenemos una amplia oferta de hoteles de lujo de 4 y 5 estrellas, con campos de golf espectaculares que deleitan a todo aquel que puede pagarlos.  Estos establecimientos son los encargados de ofrecer trabajo a la ciudad y a muchos pueblos de la provincia. El problema es la estacionalidad y la precariedad. Eres afortunado si tienes un contrato fijo discontinuo que apenas sobrepasa los seis meses al año. Eso sí, prepárate a sudar la gota gorda, porque en ese tiempo vas a trabajar como nunca lo has hecho, por un salario bastante bajo (Cádiz tiene el convenio de hostelería más bajo de toda Andalucia), y con unas condiciones que sonrojarían a cualquiera que lo estudiara con detenimiento.

Eso si tienes esa mínima estabilidad, porque si vas de contrato temporal... ahí amigo estás perdido. La palabra explotación te va a parecer bastante suave.

3.¿ Infraestructuras? Si, pero en el peor lugar.

Chiclana está muy mal comunicada con el resto de las ciudades de su alrededor. La red de autobuses es pobre y limitada. Ni siquiera hay una línea diaria que lleve directamente a Jerez, hecho que hace que muchos universitarios se las vean y se las deseen para llegar a su centro de estudios.

Para paliar esta deficiencia, hace unos años se presentó el proyecto de tranvía, que uniría la ciudad con San Fernando y Cádiz, algo totalmente necesario tanto para temas de trabajo como ocio. ¿El problema? El trazado elegido fue la arteria principal de la ciudad, una locura, sobre todo teniendo en cuenta que, con poco tráfico que haya, la misma ya está congestionada. Habrá que ver como afecta cuando todo esté terminado, pues esa es otra, llevan años con las obras y tenemos media ciudad levantada. Como al final pase como con el de Jaén...


Y hasta aquí las razones por las que, el eslogan de "Chiclana te hace volver", te parecerá totalmente descabellado. No quiero dar la sensación de que me gusta hablar mal de una ciudad a la que, por razones obvias, le tengo tanto cariño. Ojalá los que la gobiernan dieran con la tecla necesaria para conseguir que, además de una estupenda playa, pudiéramos fardar de algo más y esto no fuera el pueblo dormitorio que es a día de hoy.

Quizás para una persona que pasa aquí sus vacaciones es el lugar perfecto: tienes tranquilidad si es lo que buscas y ocio y buenos servicios en verano (en la zona de la playa). Pero para vivir, amigo mío, esa ya es otra historia...


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