domingo, 6 de septiembre de 2015

El camino


Solos venimos y solos abandonamos este mundo. Esto es una verdad como un templo y da igual lo que hagamos en el transcurso de nuestras vidas, nadie puede cambiar eso.

Por eso es tan importante el camino que hay entre estas dos etapas que todo ser vivo debe experimentar. En él las relaciones con otras personas son de vital importancia y serán las que marcarán nuestro devenir. Familia, amigos, conocidos, compañeros, vecinos, incluso enemigos. Todos ellos nos ayudarán a moldear nuestra personalidad, ya sea debido a sus ayudas o a sus zancadillas.


Para mi hay tres pilares fundamentales en las relaciones que toda persona tiene durante su vida: familia, amigos y pareja. 

La familia es la que más influencia tiene en nosotros, pues es en nuestra infancia donde nuestro carácter y forma de ser va cogiendo forma, por lo que es de vital importancia tener unos padres y hermanos que te apoyen y estén ahí para lo bueno, pero sobre todo para lo malo. La educación que recibiremos de su parte es un pilar fundamental que dictará nuestro camino en esta vida.

Pero llega un momento en el que nuestro mundo se expande. Las puertas de seguridad en la que nuestros padres nos han criado se abren de par en par para mostrarnos un mundo de sensaciones nuevas, nuevos desafíos que van a terminar de formar lo que seremos en el futuro. Es ahí donde la amistad entra en escena.

Es cierto que cuando somos más peques tiene su importancia, pero rara vez esos amigos acaban siéndolo cuando uno ya es un adulto. Pasamos distintas etapas que en ocasiones nos hacen dar bandazos, que acaban con amistades que uno creía serían para siempre. Otras veces nos damos cuenta que al crecer, madurar o como queráis llamarlo, esos a los que considerabas familia se convierten día a día en desconocidos con los que ya no te sientes igual. Es ley de vida. Seguirás queriéndolos por todo lo que has vivido junto a ellos, pero sabes que es tiempo de buscar otros horizontes. 

Con el tiempo uno descubre que a menudo la gente usa la palabra amistad demasiado a la ligera. También que no todos le dan el mismo valor. Para algunos son un instrumento, nos guste o no, del que deshacerse cuando se crea conveniente. Por suerte, cuando menos te lo esperas, aparece esa persona que nunca creías que existiría, con la que puedes compartir miles de cosas a diario y que sabes que siempre estará ahí…

Por último pero no menos importante está el tema del amor. Bajo mi punto de vista es algo que todos, en mayor o menor medida, perseguimos durante nuestra vida. El deseo de encontrar esa persona que nos complementa, que nos da lo que quizás no tenemos, que nos descubre nuevas facetas propias que hasta ese momento desconocíamos, que también nos saca de nuestras casillas y a la que en ocasiones nos gustaría perder de vista (para pronto darte cuenta de que no puedes vivir sin).

El amor, o la falta de el, puede convertirse en un problema para muchas personas. Las hay que no saben vivir solas, que incluso están junto a alguien al que no aman solo por que la soledad, y el estigma que aun significa en nuestra sociedad, no hagan acto de presencia. 

Ya seas un sentimental o una ruda piedra, todos deseamos en el fondo de nuestra alma tener ese alguien especial al que abrazarías y no dejarías escapar hasta el fin de tus días, con el que compartir todo lo bueno y lo malo que la vida nos tiene preparado. Al que susurrar al oído su canción favorita o demostrarle todo tu amor bajo un mar estrellado.

Todas las relaciones tienen su importancia. Para algunos la familia es fundamental, para otros lo son los amigos o la pareja. Los hay que son más inteligentes y saben que todos ellos nos pueden ofrecer cosas muy valiosas, cada una en su campo, que harán que nuestro camino sea lo más sencillo e inolvidable posible. Es importante no olvidar que hay algo más que esa persona por la que no consigues ver nada más. La vida da muchas vueltas…

Por mi parte me quedo con lo poco que tengo, que es mucho y bueno, pues el tiempo me ha demostrado que no es oro todo lo que reluce y que el tiempo no es lo importante en una relación, sino si ésta es o no de verdad y sin dobleces. Hay que cuidar a quien nos quiere y nos rodea, no dar por hecho que van a estar siempre ahí hagamos lo que hagamos, pues hay veces que nos olvidamos de regar la plantita… Me gusta pensar que todas y cada una de esas personas que son importantes para mi y sin las que simplemente no podría (ni querría) vivir, tienen ese sentimiento hacia mi (aunque sé que no sea así en todos los casos…).


Empecé este artículo diciendo que solos venimos y solos nos vamos. Pues aunque sé que es así, voy a tirar de ficción y voy a quedarme, por una vez, con lo que una serie como Lost nos dejó en su “polémico” final, donde la idea principal del mismo era que al final de nuestros días el camino no lo recorreremos solos, sino que estarán todas y cada uno de las personas que fueron importantes para nosotros. Dicen que soñar es grátis y ya que es de lo poco que queda así, voy a seguir haciéndolo hasta que me sea posible. Feliz camino…

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