miércoles, 20 de enero de 2016

¿Y si mañana nunca viene?


El ser humano tiende a creer que nuestra estancia aquí es algo así como eterna. De pequeños no tenemos consciencia de la muerte y, conforme crecemos y la vamos teniendo, la vemos tan lejana que es algo que tenemos ahí escondida en el más recóndito de los lugares, de donde sale cuando alguien nos deja para volverla a esconder como si nada.

Pero lo cierto es que ahora estamos aquí y quizás dentro de un rato no. Puede sonar dramático, pero pocas cosas tan reales como esta conocerás. Es por eso que creo que nos equivocamos cuando pensamos en dejar para el futuro lo que podemos hacer ahora.

De niños estamos deseando ser mayores y vivir aventuras. Cuando somos jóvenes soñamos con ese trabajo que nos hará ser libres y por lo tanto felices. Cuando tenemos el trabajo pensamos que para ser felices necesitamos una pareja. Al tener pareja creemos que el próximo paso para alcanzar la felicidad es comprarse un piso. Luego fijamos la próxima parada en la búsqueda de la felicidad en tener hijos y así…

Al final caemos en la cuenta de que hemos perseguido a la felicidad haya donde pensábamos que estaría, siguiendo los cánones que la sociedad tiene establecidos para todos y cada uno de nosotros. Dejamos por el camino lo que es realmente la felicidad: la inocencia de la niñez, la falta de responsabilidad de la juventud, el hecho de trabajar en lo que te gusta, el estar con una persona que con solo su presencia te hace sonreír y con la que vivirías en cualquier lugar aunque no fuese tuyo… Momentos fugaces en los que hemos sido felices, quizás sin darnos cuenta, porque estábamos ofuscados buscando la felicidad plena, esa que nadie conoce realmente, pues siempre hay y habrá cosas que nos harán perder la sonrisa en nuestro camino.


Hay una frase que dice que habría que vivir cada día como si fuera el último y creo que, aunque sin excesos dramáticos, así debería ser. Porque ¿y si mañana nunca viene? Piénsalo. Quizás te haga ver que lo que importa es el ahora y que, aunque está bien tener proyectos y expectativas, lo importante es disfrutar lo que tienes (que seguro que no es poco) y no eso que tanto deseas y quizás nunca tendrás…

2 comentarios:

  1. Me encanta el post, exactamente así es como pienso y como útimamente intento vivir. Un abrazo.

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  2. Muchas gracias por comentar. A veces nos empeñamos en ser infelices cuando lo tenemos en frente y no lo vemos. Un saludo.

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