lunes, 21 de marzo de 2016

Freshstart



Hay ocasiones en las que nos preguntamos si realmente somos lo que queríamos ser cuando éramos más pequeños. O si somos lo que, con unos años ya a nuestras espaldas, habíamos decidido ser.

La vida nos lleva por caminos que nunca pensamos que recorreríamos, pero una vez en ellos tenemos que hacerlo como mejor sepamos para alcanzar aquello que tenemos en mente. Pero hay ocasiones en las que nos dejamos llevar, montados en el vagón de la resignación y el conformismo (y mucho miedo), atravesando lugares que ni nos gustan ni queremos, o lo que es peor, varados en un lugar que no tiene nada para nosotros pero del que no sabemos salir...

El problema es cuando ni siquiera intentamos hacer algo para que eso cambie. Nos decimos a nosotros mismos que no es posible. Dejamos que los demás también nos lo digan y, al final, la idea cala hasta lo más hondo: no hay salida.

Pero sí la hay. Si te levantas cada día con la sensación de que esta no es la vida que tú querías tienes dos opciones: seguir malgastándola o actuar.

Sé personalmente que no es algo sencillo y que, quien más y quien menos, tiene razones o situaciones que pueden hacerlo más complicado. Pero, si de verdad lo quieres, es posible.

Porque la alternativa es seguir igual, viviendo una vida que no consideras tuya, que te hace infeliz, malgastando un tiempo que jamás volverá. Perdiendo la oportunidad de, si no conseguir lo que en aquellas noches de verano cuando eras un adolescente con sueños y toda la vida por delante deseabas, al menos tener la conciencia tranquila de haberlo intentado.

Quién sabe si ese camino por el que el empezar de cero te lleve te conducirá a esos lugares o a otros muy diferentes. Esa es la gracia del asunto. Pero lo que está claro es que mejor esto que ver la vida pasar. Porque a veces nos olvidamos de que la vida hay que vivirla. Parece algo evidente, pero si te paras a pensarlo te darás cuenta de que muchas veces no es así.

Una vez leí eso de que "nos pasamos la vida esperando que pase algo y lo único que pasa es la vida". No sé quién lo dijo, pero tenía mucha razón. Para que sucedan cosas tenemos que hacer que pasen. Y si no lo haces tú por ti mismo nadie lo hará.  Porque no tienes nada que perder al intentarlo y sí mucho que ganar...

1 comentario:

  1. Tienes mucha razón,tenemos que ser más valientes, aunque a veces,sea difícil.un bs

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